Rocael LópezGUATEMALA · CENTROAMÉRICA
Investigación

Ciberseguridad en Guatemala: 5 hallazgos sobre quién está más expuesto al fraude digital

Última actualización documental: sept 2026Lectura 4 minPor Rocael López

Analicé datos públicos de conectividad, pobreza y delitos digitales entre 2018 y 2024. Estos son cinco hallazgos sobre quién está más expuesto al fraude digital en Guatemala y qué recomiendo hacer.

Mujer revisando su celular de noche en una calle iluminada
Foto: Julio Lopez / Unsplash

Hallazgos clave

  • Casi 6 de cada 10 personas que hoy usan internet en Guatemala empezaron a hacerlo después de 2018.
  • La exposición se concentra en el área rural, en adolescentes mujeres y en los hogares más pobres.
  • Los hogares pobres se conectan casi solo por celular, muchas veces compartido y sin actualizar.
  • El fraude más común no depende de la tecnología sino de una necesidad: un bono, un trabajo o una remesa.
  • Lo que se denuncia es una fracción de lo que ocurre, y el país aún no tiene ley de protección de datos.

Quise responder una pregunta concreta: ¿quién está más expuesto al fraude digital en Guatemala y por qué? Para hacerlo revisé las estadísticas públicas más recientes sobre acceso a internet, pobreza, uso del celular y delitos por medios digitales. Encontré cinco patrones que se repiten.

Cómo hice este análisis

Crucé cuatro fuentes: el Censo 2018 y la ENCOVI 2023 del INE, los datos de usuarios de internet de DataReportal (2024) y los informes del Departamento de Ciberdelitos de la PNC (2024). Para el comportamiento frente al fraude usé dos estudios internacionales: Verizon (2024) y Kaspersky (2024). Todas las cifras son públicas; la lectura y las recomendaciones son mías.

Hallazgo 1. La mayoría de quienes usan internet en Guatemala es nueva

En 2018 había unos 4.8 millones de usuarios de internet. En 2024 eran 10.99 millones. Es decir, más de la mitad de quienes hoy están en línea empezó en los últimos seis años.

De cada 10 personas que usan internet en Guatemala, casi 6 empezaron después de 2018

5.6 de cada 10 empezaron a usarlo entre 2018 y 2024

Fuente: DataReportal (2024); INE, Censo 2018.

Lo que significa: una gran parte de la población aprendió a usar internet por necesidad, casi siempre sola y sin formación en seguridad. Esa es la población con menos experiencia para reconocer un engaño.

Hallazgo 2. La exposición no es igual en todo el país

El acceso a internet se concentra en las ciudades. En el área rural lo usan 2 de cada 10 personas; en la urbana, casi 8. La brecha es aún mayor en algunos grupos: en Alta Verapaz, 16 de cada 100 adolescentes mujeres usan internet, frente a 67 en el departamento de Guatemala.

Uso de internet: área urbana y área rural
78%Urbana
22%Rural

≈ 3.5 veces

Fuente: INE, Censo 2018.

Adolescentes mujeres (15 a 19 años) que usan internet
Departamento de Guatemala67%
Alta Verapaz16%

Fuente: ONU Guatemala.

Lo que significa: quienes se están conectando ahora son justamente las personas del área rural y los grupos que llegaron tarde. Si no reciben orientación al conectarse, la inclusión digital también les trae más riesgo.

Hallazgo 3. Los hogares pobres se conectan solo por celular

Solo 2 de cada 100 hogares en pobreza extrema tienen internet en casa, frente a 30 de cada 100 hogares no pobres. Pero 67 de cada 100 hogares en pobreza extrema tienen celular. El acceso llega por ahí: un teléfono sencillo, a veces compartido por toda la familia, con datos que se compran por día y que rara vez se usan para actualizarlo.

Hogares con internet en casa, según nivel de pobreza
30%No pobres
2%Pobreza extrema

≈ 15 veces

Fuente: INE, ENCOVI 2023.

Lo que significa: cualquier estrategia de prevención que dependa de una computadora, de un curso largo o de buena conexión no va a llegar a quienes más la necesitan. Tiene que funcionar en el celular.

Hallazgo 4. El fraude más común no depende de la tecnología

Los esquemas que más se repiten en Guatemala imitan una necesidad real: bonos o subsidios del gobierno que no existen (el MIDES ha aclarado que no pide pagos ni datos bancarios para entregar beneficios), ofertas de empleo desde casa por WhatsApp que terminan pidiendo datos o un pago, y avisos de remesas detenidas que exigen una comisión. En ninguno se vulnera el teléfono: la persona entrega la información porque cree que es cierto.

Mano sosteniendo un celular con un mensaje de texto en pantalla
La mayoría de estos fraudes empieza con un mensaje de texto o de WhatsApp. · Foto: Brett Wharton / Unsplash

El patrón coincide con lo que muestran los estudios internacionales:

Filtraciones de datos que incluyen una acción humana
68%de las filtraciones de datos en el mundo incluyen un clic, una contraseña entregada o un descuido de una persona

Fuente: Verizon, Data Breach Investigations Report 2024.

Contraseñas que se descifran en menos de una hora
59%de 193 millones de contraseñas filtradas se pudieron descifrar en menos de una hora

Fuente: Kaspersky (2024), estudio global.

Lo que significa: la prevención tiene que enfocarse en hábitos de la persona (verificar, desconfiar de la prisa, no pagar por un beneficio) más que en herramientas técnicas.

Hallazgo 5. Lo que se denuncia es una fracción de lo que ocurre

En el primer semestre de 2024, el Departamento de Ciberdelitos de la PNC entregó 1,037 informes técnicos al Ministerio Público: unos 6 por día en todo el país. Esa cifra refleja lo que se investiga, no lo que ocurre, porque la mayoría de las víctimas no denuncia. A esto se suma que Guatemala no tiene una ley de protección de datos personales; la iniciativa 6464 se presentó en 2022 y sigue sin aprobarse.

Informes de ciberdelitos que la PNC entrega al Ministerio Público
5.7 al díaen promedio (1,037 en el primer semestre de 2024)

Fuente: PNC, Departamento de Investigación de Ciberdelitos (2024).

Lo que significa: sin datos de denuncia confiables es difícil medir el problema. Por eso la prevención no puede esperar a que existan cifras completas.

Qué recomiendo

A las organizaciones que conectan o atienden a esta población (cooperativas, municipalidades, programas sociales y de emprendimiento) les recomiendo tres cosas. Primero, incluir un componente breve de seguridad digital en cualquier programa que lleve a personas a usar el celular para trabajar, vender o recibir apoyos. Segundo, entregarlo por el mismo canal que la gente ya usa: mensajes cortos por WhatsApp, con ejemplos de estafas que circulan en Guatemala. Tercero, medir el cambio de hábitos, no solo la asistencia.

Y a cada persona, tres reglas que resumen lo que encontré:

1. Nadie cobra por darte un beneficio. Si para recibir un bono, un premio o una remesa te piden pagar primero, es fraude.

2. La prisa es una señal de alerta. «Solo hoy», «su cuenta será bloqueada» o «quedan pocos cupos» buscan que no verifiques.

3. Verifica por otro camino. No uses el enlace ni el número que te enviaron; busca el canal oficial por tu cuenta.

Límites de este análisis

Los datos de acceso rural y urbano provienen del Censo 2018 y pueden haber cambiado. Las cifras de la PNC no están desagregadas por tipo de fraude, sexo ni territorio. Los estudios de Verizon y Kaspersky son globales y los uso como referencia, no como medición de Guatemala. Si tienes datos más recientes o de tu territorio, escríbeme: me interesa contrastarlos.

Preguntas respondidas

Aún no hay preguntas respondidas. Se publican solo cuando tienen respuesta.

Rocael López
Rocael López

Desarrollo empresarial e implementación tecnológica para MiPymes, cooperativas y proyectos regionales. Director de Solucemp.

Perfil